Lo odio. No sé en qué maldito momento decidí cambiar mi súper confiable, elegante, y ultra hip W800 de Sony Ericsson por un maldito Nokia. Y quien piense que Nokia es mejor, que no xingue (palabrilla que me fusilé vil y descaradamente del
blog de Alice).
El caso es que, dada mi maldita manía de cambiar de equipo en la primera oportunidad posible, a fin de año acudí a Telcel a renovar mi contrato y proceder al respectivo cambio de equipo. Mis dos opciones reales eran, el K790 de Sony Ericsson ó el maldito N73 de Nokia. Los dos supuestamente hacen las mismas gracias: cámara de 3.2 megapixeles, altavoz, sonido surround, etcétera. ¿Porqué me fui con Nokia? El mentado Nokia tiene también una cámara VGA al frente para autorretratarme (como lo hago taaaan seguido), y venía con una tarjeta de 1Gb mientras que el Sony Ericsson traía una de 256 MB. ¡Y además el Nokia sí tiene sistema operativo!
Total que me pendejearon. Me hicieron pensar que Nokia es todo el pedo. Y resulta que el sistema operativo Symbian lo hace estúpidamente lento en cambiar de una pantalla a otra. Para que me entiendan, abrir el directorio se tarda fácil 10 segundos. Además, parece que lo diseñó Microsoft, porque, en el momento más inoportuno, justo cuando me falta nada para terminar el SMS más largo e inspirado de la historia, se apaga. ¡A la xingada! Le vale madre y se reinicia. Quien me conoce sabe que soy sumamente desesperado y este sencillo acto puede hacer que esté mentando madres TODO el día.
Pero eso no es todo; pasemos a la cámara. Resulta que la quisieron hacer tan, pero tan cabrona que no puedes tomar una buena foto a menos que tengas de jodido un diplomado en fotografía artística. Tiene pinchemil quinientas opciones que configurar y obviamente que cambiar dependiendo del tipo de foto. Así que si quieres tomar una foto de grupo en el antro son unas, si es de día y estás afuera son otras, si es individual otras y así. Salían mejor las fotos con la cámara de 2.0 MP del W800.
Si mal no recuerdo, pagué un poco más de 2500 pesos de diferencia por el teléfono. Hubiera comprado el Sony Ericsson y le hubiera invertido otros 500 pesos unos meses después para comprar la tarjeta de 1Gb (o hasta de 2Gb en el gabacho). O lo que es más, no la hubiera comprado y no habría pedo porque resulta que el giga de memoria del Nokia lo tengo lleno con la misma música que tengo en mi iPod, en el Nano, y en el Shuffle. Y obviamente no puedo usar todos esos gadgets al mismo tiempo. Además de que los audífonos del Nokia (no puedes usar otros, tas jodido con los que vienen) son como los blancos originales del iPod que no puedes tener puestos más de 10 minutos.
Ah, y ahora que me acuerdo, la mona del centro de atención a clientes de Telcel, no conforme con haberme convencido de llevarme una carísima mierda, también me convenció de cambiar mi plan tarifario normal por un plan Mix en el que "NUNCA" me van a cobrar de más. Claro que se le olvidó mencionar, hasta que ya era demasiado tarde para cambiar de opinión que iba a tener que cambiar de número. Y que tampoco iba a poder hacer uso de la red GPRS para poder mandar y recibir las malditas súper fotos de mi teléfono. O para bajar jueguitos. O tener roaming internacional. Y si ahorita quisiera regresar a mi plan actual, tendría que hacer un upgrade para que no me cobren cuota de penalización (o sea comprar más minutos que de por si no me termino), renovar mi contrato (reiniciar otros 12 meses de estar amarrado a Telcel) y pagar la diferencia por el nuevo equipo. ¡Ni madres! Ahora sí la cumplo, y llegado el momento de terminar mi contrato, una de dos; o saco un Nextel (todos en mi casa tienen uno menos yo... Otro día les platico ese empute), o si resulta que no es buena opción, me cambio a Movistar. Según esto ya tienen 10 millones de números, no han de estar tan jodidos. Además son la compañía más grande de telefonía celular en el mundo.

Total ¿En qué acaba mi berrinche? Voy a comprar --
a full retail price-- el nuevo teléfono de la serie W en cuanto lo vendan en México. Es el W960. O si me desespero antes (lo cual es muy, pero muy probable por como van las cosas) me voy a comprar el W880. Ese lo ví ayer y está muy xingón. Es el de la fotito a la derecha. No es lo mismo que el W960 que tiene touchscreen y 8Gb de disco duro, pero nuevamente, son extras que no necesito.
Y concluyo confirmando algo que yo ya sabía:
soy la peor víctima de la mercadotecnia. Trata de venderme algo a 1000 pesos y te voy a decir que no, pero si le agregas una estampita del Hombre Araña o algo igual de intrascendente (tipo una pinchurrienta cámara VGA extra), seguro le entro.
Así que si alguno de ustedes fans de Nokia está interesado en un N73 ligeramente usado, la subasta empieza en 500 pesos y se va en lo que termine. Incluyo software, cables, audífonos y la mentada tarjeta de 1Gb. En cuanto pueda comprar el Sony Ericsson les aviso. Según mucha gente el Nokia no es mal teléfono, solo que yo soy de esos pocos que no van con Nokia. Soy como esos 2 de cada 10 gatos que no comen Whiskas. Y ni empiecen con los chistes del Peje.